Bueno, como ha sido hace a penas un mes el gran rally de esta comunidad, el Rally Cantabria Infinita, pues me apetece hacer un pequeño resumen y contar un poco mi punto de vista de como fue el transcurso del rally para mi.
Por fin llegó el Rally de nuestra comunidad, y con ello se nos instaura en el cuerpo un pequeño cosquilleo que no desaparece hasta que ves el último coche del rally.
Parto el viernes hacia Torrelavega para presenciar el shakedown con la compañía incombustible de mi padre, Minin, que sin él, el rally no es lo mismo, mis colegas del piso Oscarín y Jato, que les prometí llevarles al mejor rally, ya que solamente habían presenciado los rallys que pasan por las puertas de su casa, Soba y Udalla, y con Uko y Alex, que no se pierden ninguna edición de este.
Ya situado en posición de ataque, espero la llegada del primero de los participantes. Grata sorpresa ver que se aproxima a lo lejos el 207 S2000 de Ojeda, el cual, al paso por delante nuestro realiza una cruzada perfecta y por el sitio, comienza el rally tremendamente, miro la cámara y la foto perfect ¡¡¡ojala sea así todo el finde!!! Pasan los coches y me emociona ver llegar a Vinyes con el Clio R3 cruzado como un animal. Tambien muy bien Burgo, deslizando el Evo como el solo sabe e impresionantes los Gt’s en general, preciosos, eso sí a los Ferrari todavía hay que darlos tiempo, aunque ya vimos alguna que otra cruzadita. Trompo de Cabo y Fombona, ¡¡¡Calientes!!! Acaba el Shakedown a las 12:30 más o menos, partimos hacia Vargas a comer comentando todas las maniobras y más tarde al Palacio de Deportes del Sardinero a supervisar las maquinas y saludar a los colegas que andaban por alli con las verificaciones.
Ya en la mañana del sábado, suena el despertador y antes de entrar a la ducha me encuentro a mi madre, Mati, preparando los bocatas, ¡qué sería de nosotros sin ella, Dios mio! Salimos de casa prontito, para hacercarnos al salto de Carcabal, segundo tramo, que me había recomendado mi amigo Diego de Selaya. Como podeis observar con la foto superior, acerté con hacer caso a Diego, puesto que prácticamente todos los pilotos volaban, destacando a Garre, Cima y Redondo, que no pudo hacer nada para evitar un fuerte tabanazo contra la arqueta de la cuneta, que puso al coche de canto y totalmente descontrolado. Gracias a Dios no hubo daños físicos, pero el susto que nos llevamos todos espero que nos haga pensar en lo peligrosos que son los rasantes.
Suspenden la segunda pasada porque a un aficionado le da un infarto y tienen que asistirle las ambulancias de la prueba, con lo cual, el tramo se queda sin ambulancias. Salimos del tramo con la intención de acercarnos a la meta del tramo de Llueva, escuchando la radio y dándonos cuenta de que Ojeda está a otro nivel. Pero la sorpresa del rally no fue esa para mi, si no que lo que realmente sorprendía era la actuación que estaba llevando a cabo Sergio Vallejo, segundo del rally con el impresionante Porsche y el joven Oscar Garre, que estaba tercero con el segundo 207 de BMR. Mientras todo esto sonaba en el coche de Uko, el cual avanzaba 100 metros cada 10 minutos, por culpa de una de las mayores caravanas a la que he asistido al paso por Sarón, decidimos desistir en ir a ver el tramo de Llueva, ya que ibamos a andar bastante justitos de tiempo, y cambiarlo por el cruce de Bareyo.
Llegamos al cruce aparcamos y a jalar que hay hambre… (continuará).













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