Y despues de bajarme del famoso “mosquito”, y pasarmelo en grande, como habeis podido comprobar, jeje, tomo rumbo a Esles, para intentar llegar al ya famoso salto de Carcabal…

Despues de unos minutos sin nadie, absolutamente nadie en la carretera, llegamos a Esles y nos encontramos una cantidad de coches, que no sé ni como conseguí pasar a través de todo el pueblo, para coger la pista que me llevaba hasta el alto. Tras una caminata curiosa de unos 2km por un desnivel del 200% y echar unos gemelos que me costó recuperarme de las agujetas 3 dias, llegamos al salto justo antes de que llegase al mismo Dani Sordo, el cual se me hizo raro verlo delante mio despues de lo del Helicoptero. Allí me esperaban los mios, mi padre Minin, Toño, Trulli, Alex y mi primo Manu Toledo, gran cámara de televisión. el cual colabora con este blog para que se haga algo más ameno con sus videos (con esto te estoy tirando una puntadita para ver si nos enseñas tu video, je). Recibo la llamada de mi madre, Mati, para comprobar si todavía seguía vivo y pisaba en terreno conquistado.
Comienza el rally y con ver el salto que el c4 WRC realizó, nos creíamos que los demás iban a ser parecidos, pero pronto nos damos cuenta de que la gente anda en crisis y no quiere acabar como “El Chava” el pasado año. Nos sorprende lo cerca que aparece Pons tras Fuster, el cual, como más adelante se ha sabido, no ha tenido el rally de su vida en esta edición del Rally Cantabria Infinita. Ya por aquí, Lujua y Zubi aparecen, uno en 3 cilindros y el otro sin la parte trasera del coche, respectivamente. Los demás pasan cadauno a su ritmo, pero sin nada destacable, descontando el pedazo de tiempo que se marca Ojeda, que se destaca como líder, tras el abandono de Vallejo en el cruce de San Pedro del Romeral.

Acaba la pasada y nos quedan 2 horas hasta la siguiente, asi que bajamos hasta el coche para cogernos las cazadoras y paraguas, puesto que mi padre, el hombre del tiempo en los rallys, nos avisa de que viene malo por la costa. Y acertó, se nos echó encima una niebla tan espesa, que no se veía en 3 metros. Por esto, las fotos no nos salen como hubiéramos querido, pero que el simple echo de charlar con mi colega Trulli, larga y tendidamente de nuestras batallas, acabamos la mañana con Ojeda al mando, Pons siguiéndole las estela, aunque como el catalán comentaba, era imposible seguirle el ritmo al corraliego. En tercer lugar se encontraba Entrecanales, que estaba por delante del “SuperPorsche” del de Alicante, que luchaba por la cuarta plaza con un luchador nato, como es Joan Vinyes. En la Copa RMC, la única presente en este rally, la comandaba Cabanela, pero seguido muy de cerca de Senra y Marquez.

Ya para la tarde, nos acercamos a Garzón, cruce increible, el cual este año se realizaba en sentido contrario al pasado año, osea, hacia abajo. Pero no sin antes comernos media tortilla que Rosa, la madre de Sergio y Alex había preparado para sus hijos, y que no pudimos resistirnos a probar. Un poco de lomo, otro poco de jamón, seguido de morcón, patatas y CocaCola, maravillosa y típica comida de rally. Partimos para el tramo, y entre el batiburrillo de coches y el atasco que algunos forman adrede, con el fin… de atascar, porque no entiendo porque no pueden quedarse 500 metros antes y dejar libre el acceso por si una ambulancia tiene que pasar de urgencia por el lugar, aparece una monja, la cual pretendía llegar al rosario de las 5, pero que la dejaron entaponada por delante y por detras, y no es coña, jajaja!!!
Allí llegamos, y despues de charlar un rato con Manel, y pelearnos un poco con los gendarmes cántabros para hacerles entender que no era peligroso el lugar donde pretendíamos colocarnos los fotógrafos, comienza la fiesta. Sordo tranquilo, pero espectacular, ahora, Ojeda y Vinyes, clavan la cruzada ante lo dificil del piso de este tramo. Sin mucho ajetreo, exceptuando el cambio de rueda en el mismo cruce de el piloto local, Capas, al cual lo ayudan unos aficionados y amigos a levantar el coche, este sigue en el rally antes de que pasase el coche escoba.

Bajamos andando hasta el coche, y malamente entre tanto coche, para acercarnos a la meta del mismo tramo, y más en concreto a las paellas de Villanueva. Allí nos congregamos de nuevo la inmensa mayoría de los fotógrafos nacionales, y es que por la facilidad de accesos en Cantabria, es posible llegar a las partes de más espectaculares sin sudar mucho.
Increíble Vinyes, que estando jugándose el tercer puesto, nos hace ponernos en pie a todos despues de verlo aparecer con el culo por delante. Victoria de Kike, lo cual suponía la primera victoria del Subaru Rally Team en asfalto, lo cual demuestra el gran trabajo que están haciendo en KRS. Pons segundo, despues de un rally muy fino y sin errores y tercero se colaba el increible andorrano, que en el último tramo conseguía arrebatarle el puesto a Fuster, el cual llegaba a la meta del mismo llorando, tras verse impotente de no poder meter en la carretera de Meruelo los 400 cv del Porsche. Destacar la actuación de Xavi Lujua, que sin el problema de la mañana, hubiera estado bien arriba. En la RMC, Senra veía la victoria, y en la mini Citroen cántabra, el pequeño de los Pernia, se imponía a Victor Pérez.

Con esto finalizaba el rally, nuestro día, nuestra historia, y realmente nos ibamos contentos por lo diferente e increible que este suponía para nosotros… lo recordaré con cariño.

Un saludo amigos,











Como siempre david, lectura facil y muy entretenida,
Buena cronica.
saludos, Diego.
Curioso…”Debido al tiempo las fotos no nos salen como hubieramos querido…”…Anda que…como hubiesen salido entonces con un buen día¿?¿?
Me gusta sobre todo la tercera…el coche en medio y el paisaje con un barrido…y quiero una foto así…en la playa!!!!!!jaja.
Que fácil resulta interesarse por algo de esta manera…tu grado de interés es contagioso!!!!!
=)
jejeje…
que buena. la foto en el helicoptero…!!!
tenias que haberla puesto como foto de STAFF…!!!
un saludo…
mancuso